una de estas noches, en un garito para abuelos postmodernos, sentados en una mesa y delante de una taza de café despiertamuermos, con la crisis como temita revientapelotas en la conversación y al hilo de lo que mañana nos toca cumplir como ciudadanos de fetén, mi amigo ramón me decía: —yo tengo claro a quien voy a votar esta vez. —¿a quién?— le espeté yo ingenuamente. —al pp, a pesar de que lo que me pide el cuerpo es votar a izquierda unida— respondió sonriendo ante mi cara de escepticismo.
más tarde, desvelado por el café despiertamuermos, sentado en mi sillón favorito, con una cervecita delante y el runrún de la teletienda –mi programa favorito- me dio por pensar, lo poco que me apetece votar al pp, sí, soy conservador declarado, pero la verdad es que el cuerpo me pediría en esta ocasión votar a izquierda unida, aunque a diferencia de mi amigo ramón, yo no lo haré, no tengo la intención de votar algo en lo que no termino de creer.
estos días, cuando preguntan a los dirigentes del pp por la acampada de la puerta del sol, unos se despachaban viendo la mano negra de la izquierda detrás, otros diciendo que la verdadera democracia consiste en que si no te gusta el gobierno, los eches en las urnas –para ponerlos a ellos, se supone- y votes a otros. sinceramente, no sé a qué cojones tienen miedo esta vez. si en alguna ocasión lo han tenido a huevo para dar el campanazo es ahora, mucha gente espera y desea que gané el pp. y hasta algún iluso como yo, pensamos que las cosas pueden cambiar y quizás se den las circunstancias que nos hagan salir de la crisis.
y no es que piense que lo pueden hacer mucho mejor, ni que el gran capital se vaya a encontrar más cómodo con el pp que con el psoe, no. los bancos y las grandes empresas con el psoe están dabuten, además ni los unos ni los otros nos van a sacar de la crisis, puesto que están en su momento de hacer caja y la están haciendo.
no nos engañemos, quienes necesitan tener confianza en el gobierno y mover los cuartos en cientos y cientos de proyectos que ahora están paralizados por miedo –más allá de la crisis- al que pasará mañana, son pequeñas y medianas empresas, clases medias con el poder adquisitivo casi intacto que se han retraído en el consumo también por miedo. y es –a mi juicio- entre esas clases medias, que hoy con razón o sin ella se sienten castigados por el gobierno de zapatero, donde se encuentran los votantes que esperan que gane el pp.
la solución mañana, aunque casi seguro que el pp va a ganar en muchos sitios en los que hoy está el psoe, y eso a pesar del miedo, del grandísimo miedo que tienen sus dirigentes con rajoy a la cabeza a gobernar pasado mañana.
pd: éste procesador de texto debe ser del pp, porque yo escribo rajoy con la la inicial en minúscula y él solito se empeña en cambiarla a mayúscula.
1 comentarios:
Qué bárbaro... semanas sin escribir y te viene la inspiración gracias a la política???... ufff...
beXito, cosa guapa!
Publicar un comentario en la entrada