lunes 8 de febrero de 2010

llevo mucho tiempo queriendo contar con palabritas rebuscadas, que sigo picando como un pardillo y que me trago el anzuelo hasta el garganchón o lo que es lo mismo que tropiezo una y mil veces en la misma piedra,

y eso con serlo no es lo peor, lo peor es que me empeño en decirme a mí mismo, que las cosas aunque son como están ocurriendo, en realidad son lo que me gustaría que ocurriese en ese momento, así, con un par de webs y si hay que justificar al prójimo se le justifica,

pues nada, contado queda y retratado quedo,

vamos, como un imbécil, lo que soy,

salud,

lunes 4 de enero de 2010

desde hace unos meses me voy inflando cada vez más y más como un globo, hasta el punto de que estoy a punto de explotar,

me canso en exceso cuando realizo cualquier actividad que exija algo de esfuerzo físico y he entrado en un bucle del que no veo la forma de salir, como me canso no hago ejercicio y como no lo hago cada vez me canso más,

no creo haber hecho nunca propósitos para el año que comienza, pero vistas las cosas y ante el temor de reventar algún día de estos originando un lamentable espectáculo a mi alrededor, sí que considero que debería plantearme algún tipo de remedio al asunto,

la cuestión, es que no me decido porque no me veo capaz por mi mismo de plantearme nada que honradamente me vea en condiciones de cumplir,

no busco soluciones –que ya las sé-, sino motivaciones que me impliquen y me comprometan,

salud,

sábado 31 de octubre de 2009

"la mujer del César no sólo tiene que ser honrada sino parecerlo"

es demasiado antiguo el dicho, como para que ahora algunos parezcan ignorarlo,

quizás debieran grabárselo a más de uno en la frente, y hoy toca que empiecen con los del pepé,

salud,

miércoles 7 de octubre de 2009

que no, que no lo digo yo, que lo dicen en grandes cartelones los del circo:

CIRCO MUNDIAL
EL CIRCO DE LOS OSOS
EL OSO HUMANO
(revolución en la ciencia)
¿VENIMOS DEL MONO O DEL OSO?

nada nada, ahí queda eso,

salud,

viernes 25 de septiembre de 2009

hay al menos tres circunstancias, en las que a una mayoría de la gente se nos va la pinza cuando nos piden pasta y que son a saber:
- gastos de un entierro,
- gastos para un banquete de boda,
- gastos para ver tv,

en estos tres casos –que no únicos- y salvo excepciones, apoquinamos la pasta que nos digan sin cuestionarnos:
- si realmente el precio se ajusta al valor de lo que nos ofertan,
- si podemos hacerle frente sin mellar nuestra economía
- y lo que es más importante, si realmente no existe una opción más económica, vamos que pagamos a pies juntillas lo que nos quieren pedir y más,

veamos:
- un entierro con traslado incluido son 6.000,00 euros, un kilo de los de antes o lo que eran 1.000.000.- de pelas, ¿no es mucho dinero?,

- cuando voy a comer a un restaurante de tipo medio en mi ciudad a la carta –sin pedir vinos extraordinarios- es difícil que mi cuenta alcance los 60,00 ú 80,00 € por persona, sin embargo si aviso a ese mismo restaurante, que iré tal día y a tal hora y que además me acompañarán 200 amigos, que comerán no a la carta, sino todos lo mismo -les guste o no-, no tienen reparo en cobrar por un menú mucho más vulgar y batallero no menos del doble, o sea, les aviso, les lleno el local, como peor y encima me quieren crujir, ojo, que no hablo de las megafiestas que se estilan hoy en día, que parecen las bodas de canaán con: desayuno-almuerzo-merienda-comida-cena y… lo que venga, bueno, exagero pero poco,

- de la televisión, mejor ni hablo, que me enciendo,

la realidad es que estoy muy molesto con el tema de la TDT, pero… me he ido por los cerros de úbeda,

y es que nadie me ha explicado, por qué para seguir viendo el programa de la teletienda que me chifla –especialmente los cuchillos- con mi viejo aparato de televisión (18 añitos) tenía que gastarme unos eurillos en comprar el cacharrico del TDT,

es cierto, no protesté y si lo hice no adecuadamente, me limité a claudicar, pues ahora te jodes por imbécil y por mamón,

salud,

jueves 17 de septiembre de 2009

atascado, atascado estoy en las dos lecturas que comencé el mes pasado con una avidez que ha terminado por causarme indigestión.

nada nuevo, lo mismo de siempre, el estilo aguardentero, empezar con mucho empuje y aprender rápido al principio para acabar desinflado a las primeras de cambio, cuando ya el asunto –cualesquiera que sea- requiere un poquito más de esfuerzo ó de dedicación.

en definitiva lo mío es nadar siempre en la superficie.

salud,

domingo 13 de septiembre de 2009

al hilo de la anterior entrada, continuo brevemente con la historia de la tirita de tela portando la marca del traje y cosida en la bocamanga de la americana.

al poco tiempo, de suspirar por convertirme en uno de aquellos elegantes portadores, llegó a mis oídos que lejos de ser elegantes aquellos fulanos eran una panda de catetos y que la tirita en cuestión, era meramente informativa y que lo normal era quitarla antes del primer estreno.

no puedo describir como debí quedarme, pero imagino que jodido y bastante avergonzado. por eso ahora, al ver al fulano con un logo en la pechera de palmo por palmo, recuerdo la historia de la tirita de tela y me callo y además, hago una regresión mental para mis adentros más interiores y recuerdo que a comienzos de verano también había llegado a mis oídos el dudoso mal gusto de los portadores de logos king size.

conclusión, lo peor de la historia es que mi gusto no es mío, sino que se amolda a aquello que llega a mis oídos.

por eso hace un ratito, cuando por puro vicio, a pesar de ser domingo e ido a tomarme un cortadito al metrosexual palace (bar del polígono), he desconectado todas mis alertas cuando codo con codo he compartido barra con un gentleman ataviado con blazer azul marino, camisa blanca de cuello abotonado, corbata roja con dibujitos, pantalones blancos de verano y chanclas negras de las de playa o piscina. no llevaba calcetines of course.

y no, no pienso comentar nada más,

salud.